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domingo, 3 de agosto de 2014

Hermanas de sangre

   

Cristina Fernández Cubas 
Hermanas de sangre 
Tusquets Editores - Madrid 1998      
               
 Durante el verano de 1981, y siempre dentro de las obligadas lecturas que me marcaba en las vacaciones, tuve la agradable fortuna de descubrir a una desconocida autora de relatos que, lejos de venir avalada por premio alguno, había sido capaz de crear un universo rico en vicisitudes y desconciertos, mas cercano si cabe, a los autores de literatura fantástica del XIX, o principios de los años veinte.

Eran relatos deslumbrantes, de desasosiegos y penumbras, en donde lo onírico, lo mágico, y lo conceptual nos recordaban al mejor Allan Poe posible, nos remontaban a Chesterton, o nos imbuían de toda una pléyade de ímcubos y demiurgos cercanos a nuestras propias fantasías. Aquel libro de relatos, que aún conservo con cariño habría de marcar a mi juicio un antes y un después dentro de la literatura fantástica española, porque si bien estábamos ante una autora ya no tan joven, (por aquel entonces contaba con treinta y cinco años), no cabía ninguna duda de que sus referentes mas cercanos no podían ser otros que los que ella misma había sido capaz de aglutinar en su memoria.
A aquel primer libro de relatos, titulado "Mi hermana Elba", le siguió posteriormente "Los altillos de Brumal", que leí con la avidez de la curiosidad, sensación que paulatinamente fue dejando paso a la admiración. Pero lamentablemente, no era Cubas una autora que se prodigara en exceso, y sus libros aparecían con cuentagotas. Llegaron con el tiempo así "El año de Gracia", su primera obra larga de extensión, que no de contenido, "El ángulo del horror" y "Con Aghata en Estambul", dos nuevos volúmenes de relatos cortos, tan desbordantes de imaginación como sus predecesores, y "El columpio", a mi juicio, una de las mas fascinantes novelas cortas que halla podido dar la literatura española en los últimos veinte años, que no son pocas. Y nuevamente, el silencio.
Confieso por ello, que a la mitómana alegría de una próxima publicación, se le unió un cierto desconcierto al comprobar que ni se trataba de un libro de relatos, ni de una novela. Cristina Fernández Cubas había decidido adentrarse en los vericuetos terrenos del teatro, con todo lo que de dificultad trae consigo. Pues si bien, pudiera parecer un género aparentemente asequible, observación que pudiera extenderse a la poesía, se trata sin lugar a dudas de uno de los más complejos por cuanto el autor se vé en la obligación de dominar elementos ajenos a los habituales en la creación literaria, como el tiempo y el espacio en el que se desarrolla la acción.
Leí por tanto, "Hermanas de sangre", con el temor adolescente a recibir un desengaño, y entre bambalinas he de confesar que no sólo no me defraudó, sino que mi admiración por Cristina se vió un tanto acrecentada.
La historia, engancha desde el principio: Siete amigas, pertenecientes en su infancia mientras coincidieron en un Internado a un extraño club que respondía al sobrenombre de "Las tarántulas", reciben, cerca de los cuarenta años, en plena madurez profesional, y hasta sexual, algo que se encuentra implícito desde la primera escena, una curiosa citación para celebrar una comida de hermandad, durante el transcurso de la cual, visionaran una vieja película en la que unas niñas, ellas mismas con treinta y cuatro años menos, habrían de reescribir su futuro con sangre. Aparentemente, hasta ahí, todo transcurre con normalidad. Las cosas comienzan a torcerse, cuando a medida que transcurre la obra, afloran desde diferentes ángulos sus propios fantasmas, sus temores más recónditos, y ... un secreto, un trágico suceso que las había mantenido unidas inconscientemente durante toda su vida, hermanadas en la tragedia, y que como si de un fichero oculto de un disco duro, o de un virus informático se tratase, reaparece ahora con fuerza removiendo la memoria colectiva y las conciencias de sus poseedoras, y retrotrayéndolas a un tiempo y a un espacio en el que todo resultaba mucho mas sencillo, porque todo quedaba registrado en los viejos anuarios del Internado. "Aquel año no hubo boletín. Ni fotos. Ni resumen del Curso anterior" (Pag. 74). "...Borraron todo un año del calendario" (Pag 75). Lo que había comenzado como una reunión de viejas amigas, cada una con su singularidad ateniéndose a la posición social que ocupan en ese momento, se convierte lentamente en una reunión en la que afloran sus rencores, sus envidias y sus frustraciones, imprimiendo de tal forma un giro vertiginoso a una noche iniciada treinta y cuatro años atrás, y convirtiéndola en una catarsis colectiva de incierto final, configurando con todo ello una obra de teatro digna, que hubiera perdido mucho de su fuerza interior si se hubiera concebido como novela o como relato corto.
Cierto es que toda la obra narrativa de Cristina Fernández Cubas adolece de un esquema narrativo similar, con idéntico hilo conductor. Y no menos cierto resulta el que sea una autora de difícil encasillamiento, que nunca gustó de los laureles del triunfo escénico, si por tales laureles entendemos los diferentes premios que jalonan nuestra "piel de toro". Sin remontarse mucho mas atrás, la novela "El columpio" encerraba entre sus páginas un perturbador secreto tan bien guardado como bien desarrollado, y posiblemente hubiera sido llamada, si se lo hubiera propuesto, a mayores éxitos de los conseguidos. Y algo parecido ocurre con su "Hermanas de sangre", en donde el secreto se nos presenta con toda la verosimilitud propia de quien ha conseguido dominar como pocos los resortes de la literatura fantástica, esté esta escrita en forma de novela, relato corto, u obra de teatro. Pero lo más probable, es que tengamos que esperar a su bautismo escénico, si es que se produce algún día, para valorarla en toda su extensión.
 © Luis García 

domingo, 13 de julio de 2014

En busca de Klingsor, Antología de la Literatura fantástica y El libro de los 50 años de Forges



En busca de Klingsor, novela ganadora del Premio de Biblioteca Breve, toma como excusa uno de los sucesos más importantes y menos divulgados de nuestro siglo: El intento de acabar con la vida de Adolfo Hitler, y el posterior golpe de estado que se había planeado en el supuesto de que el atentado no resultase fallido. Y para ello, Volpi, que se sirve tanto de personajes de ficción como históricos, utiliza a su vez como contrapunto a lo que en principio parece una novela de espionaje, una acertada y documentada incursión en la historia del proyecto alemán de fabricación de la bomba atómica. Con una perspectiva histórica ciertamente encomiable, Volpi va tejiendo lentamente a través de sus 550 páginas toda una tela de araña que sólo nos puede llevar a una conclusión: no existe un Klingsor, nombre en clave tras el que se esconde supuestamente el verdadero cerebro alemán encargado del proyecto secreto, sino miles. Ya que da exactamente igual que Klingsor hable alemán o inglés, que este desarrollando el Proyecto Manhattan o el alemán. Ambos no son sino víctimas de sus propias contradicciones. Todo un acierto, el de Alfaguara, el de reeditar el que posiblemente haya sido uno de los mejores Biblioteca Breves de su nueva era. Y es que En busca de Klingsor es una novela que entretiene de principio a fin, sobretodo por lo atrayente de lo que en ella se nos narra. Una obra que en ningún momento nos deja indiferentes, ya que por encima de todo planea un trasfondo filosófico, la inevitable lucha del bien contra el mal, que lleva a cuestionarnos las implicaciones que la ciencia adopta para con nuestra propia vida. 


En el año 1940, Silvina Ocampo, Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges, entregaron a la imprenta uno de esos libros llamados a ser de “culto” los años venideros: "Antología de la Literatura fantástica". Editada por Edhasa, satisfacía una carencia que aún me atrevo a decir continúa hoy en día. La de la compilación de la tradición oral fantástica universal. En los años ochenta, Borges en colaboración con el editor italiano Franco Maria Ricci, prologaría y seleccionaría treinta volúmenes de literatura fantástica que se habrían de editar en castellano, francés, italiano y alemán en un mismo formato. Había nacido la mítica Biblioteca de Babel, y en ella tuvieron cabida otros tantos autores de la literatura fantástica universal. Muchos descubrimos por primera vez el verdadero valor de dicha literatura. Ahora, Atalanta, heredera de quien entonces editara dicha antológica colección, publica la "Antología Universal del Relato Fantástico". El editor, Jacobo Siruela, y en dicho volumen volvemos a encontrarnos a viejos conocidos: Edgard Allan Poe, Ambrose Bierce, Giovanni Papini, Saki, Lovecraft, Gustav Meyrink, el propio Borges, Julio Cortázar o, quien para mi gusto, pasa por ser la mejor escritora de literatura fantástica contemporánea española. Cristina Fernández Cubas. Y una vez más, no he podido evitar la tentación de recordar cuando me encontré con dicha literatura. Y es que, como dice en el prólogo, “la literatura fantástica es mucho mas que un mero género literario, debido a su vasto abanico de temas, complejidad narrativa y continuidad en el tiempo”.

¿Novela gráfica o cómic? Posiblemente si le preguntan por dicha dicotomía a un hombre como Forges, le contestaría con una de sus múltiples “viñetas”. Perfectamente con la de la portada de su recopilatorio El libro de los 50 años de Forges. Porque todas y cada una de sus tiras, de sus “bocadillos” y dibujos son una pequeña “novela” en si misma. Un homenaje a la España más profunda desde que Antonio Fraguas comenzara a mostrarse en sociedad en 1964. La España profunda, la del extraperlo, la de las carencias alimenticias y energéticas, la de los fusilamientos, la de las inauguraciones de pantanos, la de ese sol que nunca se ocultaba, la de las siete plagas, la masonería y el comunismo…. Nada pasa desapercibido en estos 50 años ante la aguda mirada de quien se siente privilegiado observador de la vida y la desdicha diaria de los españoles. Y quien se lo iba a decir. Ahora que tan en auge están las cuentas bancarias en Suiza, volvemos a recordar aquella colaboración musical que hiciera Luis Eduardo Aute, “Ay Suiza Patria Querida”, en un disco en el que colaborara en propio Forges. Todo un visionario

miércoles, 23 de enero de 2013

De la Guerra Civil a la Guerra Global

La batalla del Ebro. Sin lugar a dudas una de las más cruentas y definitorias de cuantas se libraron en la Guerra Civil española. La batalla del Ebro. Narrada, cantada, visionada en el cine y ahora parece que, ¿definitivamente? relatada por uno de los periodistas que más han hecho por esclarecer los fatídicos acontecimientos de la guerra. Sin vencedores ni vencidos, nos presenta Jorge María Reverte una obra monumental digna de los mayores y mejores historiadores, en donde no ha escatimado datos, mapas, juicios, carteles de los dos bandos, periódicos de momento, para contarnos la historia de cuatro meses de lucha, cuatro meses en la que muchos creyeron ver el infierno. Pero no, el infierno se lo encontrarían mas tarde en Stalingradro. El Ebro tan solo fue un aperitivo. ¿Cuántos hombres murieron en aquellas Tierras Altas Aragonesas?. Nunca se sabrá a ciencia cierta. Como tampoco los cadáveres que adornan las cunetas españolas. Pero si que se sabe hoy en día que tampoco La batalla del Ebro tuvo la trascendencia que se le ha querido otorgar, y que el carácter poético le ha dado posteriormente. “El Ebro teñido de rojo, ya es historia”. Para los dos bandos. Y ambos supieron sacarle partido cuarenta años después. No cabe duda, que de alguna forma el 11S supuso una especie de catarsis colectiva posteriormente refrendada con los “trenes del terror” de Atocha. Hasta ese momento, el terrorismo era visto como algo lejano, que siempre afectaba “a otros”, y que solo en limitados casos nos tocaba de una forma colateral. Hasta entonces, cuando hablábamos de terrorismos nos referíamos a ETA, IRA, las Brigadas Rojas…, todos movimientos de carácter ocasional, limitados a casos puntuales y acontecimientos concretos. Pero el 11S y posteriormente el 11M, todo cambió. El mundo cambió. Y se produjo el gran laboratorio del miedo en el que vivimos desde entonces. Pocas veces se ha escrito un libro sobre el tema del terrorismo que lo aborde sin tanta pasión (como debe ser) pero a la vez mostrando a las claras las diferencias políticas, históricas, sociales y hasta culturales en las que estamos inmersos en este planeta. La Yihad global de Al Qa´ida no ha nacido por casualidad, ha sido engendrada en un laboratorio, en El laboratorio del miedo. Y sus responsables, los mismos que ahora se empeñan en perseguirla e intentan acabar con ella, nos ocultar la información. Porque la guerra contra el terrorismo global, como muy bien sabe Eduardo González Calleja, autor de El laboratorio del miedo es una guerra contra la información o contra la desinformación. Juzguen ustedes.
El siglo XX, es el siglo de las guerras. Una sucesión de conflictos bélicos que nos ha llevado a decir de muchos casi hasta los preliminares del apocalipsis. No hay mas que echar un vistazo desde el año actual, el mas reciente, hacia atrás, para percatarse de ello: las revoluciones de las primaveras árabes, los sucesivos conflictos árabe-israelí, las tensiones con Irán, Corea del Norte y su desafío nuclear, Vietnam, las guerras del Golfo, la guerra de Corea, Indochina, la Segunda Guerra Mundial y sus devastadoras consecuencias humanas y tecnológicas, los conflictos en Sudamérica, las revoluciones hispanoamericanas…., la primera gran Guerra…. Pero tampoco por ello debemos y podemos olvidar que la humanidad, la historia de la humanidad, es la de una sucesión de batallas, de guerras, de muerte en definitiva, que da comienzo posiblemente con las guerras del Peloponeso y las guerras Griegas y Túnicas, Asirias…. Y Troya. La televisada Troya. 1001 batallas que cambiaron el curso de la historia es una pequeña muestra de lo que fueron esos siglos, el XX, el XIX, el XVIII, y todos aquellos que les precedieron. Siglos en los que prendieron la llama del arte y la belleza pero también de la guerra y la crueldad.

LA LITERATURA HIPERBREVE

Si existe un género literario especialmente maltratado por la historia, sin duda alguna es el relato hiperbreve. Posiblemente decir que es un género maltratado sea excesivo, ya que no en vano la literatura del siglo XIX, XX y XXI nos ha deparado grandes cuentistas, maestros del relato corto. Y por encima de cualquier otro continente, los hispanoamericanos se llevan la palma. No en vano la literatura del siglo XIX y comienzos del XX nos ha deparado grandes cuentistas, maestros del relato corto. Y por encima de cualquier otro continente, el hispanoamericano se lleva la palma. ¿Habrá alguien que no haya leído los relatos hiperbreves de Juan José Arreola, Augusto Monterroso o Julio Torri?. Pero la literatura española también es rica en dicho género. Ahí tenemos a Ángel Olgoso por ejemplo. Con el subtítulo de El cuarto género narrativo, dentro de su colección Letras Hispánicas la Editorial Cátedra presenta la Antología del microrrelato español (1906-2011), todo un lujo para los amantes de dicho género. Y es que el cuento corto o muy corto, ha tenido últimamente múltiples acepciones: relato cuántico, hiperbreve, microrrelato…. Y entre los escogidos están Juan José Millas, sin lugar a dudas un maestro del relato breve, todo un alarde literario llamado a acompañarnos en la mesilla de noche durante bastante tiempo, o Andrés Neuman, poeta, novelista, autor de relatos y sobretodo “contador de historias, o los “relatos cuánticos”, de Juan Pedro Aparicio en los que cobra más dimensión lo “que no está que lo que está, aunque todo esté”. Y por supuesto, no podía faltar, Ángel Olgoso, para muchos, el maestro. Muchos son los que están…. Aunque yo al menos noto algunas ausencia: las de Cristina Fernandez Cubas, autora de alguno de los más maravillosos hiperbreves de la literatura española, la de Clara Obligado, como no, o la de Antonio Pereira, leones, amigo de sus amigos, maestro de sus maestros….. No podían estar todos, supongo. Otra vez será. Sin embargo, el microrrelato, hiperbreve, relato cuántico, cuento corto, minificción…., por fin ha alcanzado la madurez como género literario, es más, se codea de igual a igual con sus hermanos mayores, la poesía, la novela, el aforismo…. Y es por eso por lo que en esta nueva obra, Antología del microrrelato español (1906-2011), podemos encontrar maravillosos cuentos de Luis Mateo Diez, Medardo Fraile, Juan Pedro Aparicio, Max Aub, Manuel Moyano, Javier Tomeo, Max Aub, Ana María Matute, compartiendo espacio con Fernando Quiñones, Ángel Olgoso, Juan José Millas, José María Merino, Ángel Zapata, Oscar Esquivias….y tantos otros. Sólo cabe decir al lector: por favor, sean breves al leer los microrrelatos, pero déjense enredar por la magia de sus palabras. Porque como decía Julia Otxoa, otra cuentista, microrrelatista que por cierto también se encuentra en la Antología, en este umbral del siglo XXI es absolutamente necesario acabar con la estrechez de miras en la percepción de otros géneros que no sean la novela, el ensayo, o el cuento clásico. Se precisa urgente la apertura de la comprensión intelectual a otras formas de escritura breve cuya creación ha dado nombres como Kafka, Max Aub, Borges, o Monterroso, y cuyo legado literario es indiscutible.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Heroes

Joseph Conrand El Titanic Gadir - 2012 Mitos. Cuando se apagan las luces y se acaba el baile, se termina la fiesta. Eso es lo que parece haberle sucedido al Titanic. Tras meses de documentales, libros ilustrativos, películas, reestrenos de películas, subastas y resubastas de…, sorpréndanse, innumerables piezas que según parecen aún quedaban por subastar, faltaba la traca final. El 15 de Abril de 2012 se dieron por concluidos los fastos con una cena de gala degustando exactamente el mismo menú y escuchando la misma música que hacía 100 años. Mitos. Pero hete aquí que ¡sorpresa!. Una Editorial pequeña como Gadir se atreve a publicar un pequeño texto de Joseph Conrad, autor de El corazón de las tinieblas y reputado marino de la época, bajo el título de El Titanic. Un hombre que, marino antes que escritor, se atreve en este texto, dos en realidad, a cuestionar la versión oficial del naufragio, a reflexionar sobre las líneas de investigación abiertas tras el mismo y a poner en duda la sentencia posterior. El Titanic debe ser leído como un complemento a todo lo visto, oído y hasta sentido por nuestros poros estos años. Nunca como una alternativa a la versión oficial. Pero bueno es recordar que el principio de La navaja de Ockham también es aplicable en este caso.
Reina Roffé Juan Rulfo Fórcola – 2012 1983. Un desconocido (para mí, lo siento) Juan Rulfo, llega a Oviedo a recibir el Premio Príncipe de Asturias. Incorrecto. Aquel mes de Octubre Juan Rulfo ya no era un desconocido. Reconozco que lo había sido meses atrás cuando se había alzado con el Premio y en mi desconcierto le había preguntado al escritor Daniel Moyano por él. No me contestó. Tan solo me regaló su novela Pedro Páramo que creo haber leído…. Doce, trece…. Veces, que creo tener en diferentes ediciones…. Después, y volviendo a aquel Octubre supe que Gabo le había conocido (literariamente) gracias a su buen amigo Álvaro Mutis. Todo esto viene a colación a raíz de la espléndida Biografía no autorizada de Juan Rulfo de Reina Roffé. Y yo me pregunto, ¿se hacía necesaria una biografía no autorizada? Tengo mis dudas, toda vez que yo prefiero quedarme con su novela, sus relatos y como mucho su maravillosa entrevista televisiva de Joaquín Soler. Pero Roffé es una autora de confianza, y Rulfo se merecía que alguien le diera “bola” como diría un argentino, que volviera a la actualidad. Esperemos que lo consiga. Su literatura por mucho que se empeñen en enterrar el boom, está más de actualidad que nunca.
Santiago Segurola Héroes de nuestro tiempo Debate – 2012 Existe, desde tiempos inmemoriales diría, una vieja leyenda urbana aplicada al deporte, que dice: “Jugamos como nunca, perdemos como siempre”. Una vieja leyenda que recuerdo aplicable a todas las disciplinas deportivas sin excepción, pero por encima de todas, al fútbol. Nuestros hijos nunca fueron capaces de entender la explosión de euforia colectiva que significó haber ganado un Mundial de Fútbol. Para ellos, era algo que entraba dentro de lo posible, para nosotros, aquellos que como Santiago Segurola peinamos canas, era algo que llevábamos esperando cincuenta años. Y a poco que se hayan leído sus crónicas, a poco que se le haya seguido desde las páginas primero deportivas de El País, después como Responsable de Cultura, es fácil darse cuenta que Santiago Segurola era un periodista llamado a marcar un antes y un después. Al igual que Joaquin Vidal nos hizo amar los toros con sus crónicas aunque no nos gustase la Feria, Santiago Segurola nos hace interesarnos por todo tipo de deportes: tenis, ciclismo, atletismo, natación, baloncesto, fútbol…, aunque no practiquemos ni sigamos deporte alguno. Y estas crónicas recogidas en Héroes de nuestro tiempo son un maravilloso ejemplo de periodismo deportivo que para sí quisieran muchos de quienes hoy en día se erigen en baluartes de dicha profesión.

domingo, 18 de marzo de 2012

Eugenia Rico ha vuelto


Eugenia Rico
El fin de la raza blanca
Paginas de Espuma - 2012

Eugenia Rico ha vuelto. Y ha vuelto con fuerza. Lo ha hecho con un libro de relatos. ¿Quién decía que Eugenia Rico era narradora de largas distancias?. Se equivocaba. Y como no podía ser de otro modo, Eugenia Rico vuelve a dejar su impronta personal en cada cuento, en cada línea, en cada párrafo, en cada punto y aparte…..El fin de la raza blanca, dividido en tres significativas partes, cielo, purgatorio, infierno, toma su titulo precisamente del último relato del infierno. Uno de esos, cuyas catorce primeras palabras encierran todo un mundo: “Algunos dicen que nada de todo esto hubiera sucedido en un día menos caluroso”. Catorce palabras para una historia que da escalofríos desde el principio. El fin de la raza blanca. Hay relatos sobrecogedores, La cucharilla, La chaqueta, relatos que huelen a Poe, La gata negra, y relatos que invitan a pesar de todo a la esperanza como La primera vez. Pero por encima de todos hay una gran escritora, empeñada en demostrar que al igual que en las distancias largas, es una maestra de las cortas.



Edición Darío Jaramillo
Antología de crónica latinoamericana actual
Alfaguara - 2012

¿Es el periodismo el género literario del futuro?. A tenor de lo que piensan (y escriben) tanto algunos de los grandes maestros actuales, como sus, digamos, discípulos, podríamos rotundamente afirmar sin temor a equivocarnos que si. “La literatura del futuro, será la crónica periodística, o no será”. Eso parece desprenderse de esta Antología de crónica latinoamericana actual, compilada por Darío Jaramillo y que reúne en sus cerca de 650 paginas una selección de lo mas granado de la crónica periodística escrita en Latinoamérica actualmente, Por sus paginas desfilan escritores conocidos, Martín Caparros, Juan Villoro, Gabriela Wiener, Daniel Riera, Leila Guerreiro…, unidos a toda una cantera de jóvenes autores, desconocidos (supongo que solo aquí, en España), pero que a buen seguro darán que hablar muchos de ellos en el futuro. No en vano estamos hablando del relevo generacional de las letras en Hispanoamérica, del post-Mcondo, del post-boom, del fin de una era. No ha sido casual. Sus referentes literarios ya no son Juan Rulfo, Carlos Fuentes o Vargas Llosa. Sus referentes están mas cercanos a Carlos Monsivais, Rodolfo Walsh o el García Márquez periodista. Y como tales, como periodistas, se comportan. Porque han llegado a la conclusión que es la única manera de poder cambiar el mundo. Su mundo.


Jack London & Luis Scafati
La peste escarlata
Libros del Zorro Rojo - 2012

Año 2013. Una fulminante pandemia comienza a asolar la tierra propagándose con una rapidez y una furia inusual y desconocida, diezmada la población de una forma alarmante y acabando lentamente con todo resquicio de humanidad. Poco a poco, los escasos supervivientes se van agrupando en colonias de animales, más que de humanos con un único objetito: sobrevivir al nuevo escenario que La Peste Escarlata, les ha traído. Un escenario en el que tienen que competir de igual a igual con la naturaleza en estado puro. Sesenta años después, un viejo profesor, intenta inculcar en sus nietos lo poco que le queda de los valores de aquella sociedad que él ayudó a crear. Difícil tarea si tenemos en cuenta que esos niños solo han conocido el teatro actual. Jack London, todo un visionario como en su día lo fuera Julio Verne, escribió La peste escarlata en 1912, anticipándose más de cien años a la literatura y el cine de catástrofes, de zombies y de virus letales, a Cormac McCarthy y el comic. Lo verdaderamente curioso, es que Jack London preveía que en 2010 sobre el planeta Tierra habría unos ocho billones de habitantes. No estuvo muy alejado en sus pronósticos. Finalmente resaltar las fantásticas ilustraciones de Luis Scafati, asiduo colaborador de Libros del Zorro Rojo. No podrían ser más impactantes.

Marilyn, Mansfield y la historia


Michel Schneider
Últimas sesiones con Marilyn
Alfaguara - 2012
Le ha tocado ahora a Marilyn Monroe ser cabecera literaria en unos momentos de indecisión política en los Estados Unidos, y le ha tocado serlo tanto de una forma colateral con alguna biografía de los hermanos Kennedy, como de otra más directa con estas supuestas confidencias que en su día se establecieran entre paciente y medico, es decir, entre la actriz y su psicoanalista Ralph Greenson. La última persona que la vería con vida. Últimas sesiones con Marilyn, del escritor francés Michel Schneider, fabula a partir de las grabaciones de las sesiones mantenidas los últimos años entre Marilyn y Greenson, tanto el lado más oscuro de la actriz como en el más tierno, retratando a quienes de una u otra forma formaron parte de su vida, que es tanto como decir de la de los Estados Unidos. Sus relaciones con el celuloide, actores, directores, con la política, con el Presidente John Kennedy y su hermano Bob, ambos trágica y sospechosamente fallecidos, con la mafia, con la literatura... Pocos escaparon a su influjo. Pero no podemos olvidar que estamos ante una novela, aunque a veces el propio desarrollo de la trama llegue a confundirnos, y que la figura de cristal en que se vio convertida la novia de América, denotaba una personalidad atormentada tanto por los abusos sexuales de su infancia como por sus múltiples desengaños amorosos, que la hacían acostarse como Marilyn Monroe y levantarse como Norma Jean. Su verdadero nombre.

Joseph Cummins
Grandes episodios de la historia
Planeta – 2012
Historia. ¿Qué es la Historia tal y como la conocemos actualmente, tal y como nos ha sido trasmitida por vía oral, por medios escritos, o actualmente por la infinidad de canales temáticos que inundan las pantallas de televisión, Internet, etc?. ¿Qué es sino una sucesión de acontecimientos, episodios, que unidos entre si, enlazados, han llegado hasta nuestros días hasta convertirnos en lo que actualmente somos?. Dicho de una manera pueril y sistemática, eso es la Historia, y compilado para su entendimiento, estaría este volumen de Joseph Cummins, Grandes episodios de la historia, que centrándose en los acontecimientos famosos, en los hitos mas importantes de la historia, pretende en 390 paginas repasar veinte, treinta siglos de la humanidad. Desde El Mundo Antiguo hasta la Guerra Fría, desde Napoleón hasta el ataque de Pearl Harbor, desde La Peste Negra que asoló Europa hasta el asesinato de Kennedy, muchos fueron los momentos podríamos decir importantes, casi determinantes para la historia. Pero, ¿eso la explica?. ¿Serian los acontecimientos en si mismos suficientes para entenderlos?. ¿Podríamos comprender el Crack de Wall Street, el ascenso de Hitler, y muchos otros sucesos, de una forma aislada?. Rotundamente no. Por eso, volviendo al principio…. ¿Qué es entonces la historia?

Katherine Mansfield
Fiesta en el jardín
RBA - 2012
Katherine Mansfield (1888-1923), representa como pocas el perfil de mujer avanzada a su tiempo que supo ver en él las confusiones propias del otro sexo. Contradictoria, ambiciosa e intrépida, dejo escritos un buen número de relatos repletos de personajes continuamente enfrascados en la eterna lucha entre lo que creen ser y lo que son en realidad, demostrando con ello que no son sino barcos a la deriva a merced del oleaje. Considerada como la mejor narradora de relatos cortos de la literatura en lengua inglesa del siglo XIX, supo aunar en su debilidad (fallecería prematuramente de tuberculosis) la fortaleza de una mujer firme aunque algunos la consideraran vulgar y, por encima de todo, el coraje de una vida revolucionada. En sus relatos, como nos muestra la Editorial RBA en Fiesta en el jardín, que recientemente ha reeditado algunos de ellos, prevalece el humor caustico de una mujer empeñada en ser víctima y verdugo de una de las mayores dolencias de la humanidad: la soledad, enfermedad que supo trasmitir a sus personajes, a veces de una forma dolorosa. Y es que, llenos de desasosiego, algunos han querido ver en sus cuentos el influjo de Chejov, no en vano Katherine Mansfield llegó a estar acusada de plagio por este motivo.

lunes, 2 de mayo de 2011

Dos libros curiosos


Recupera la Editorial Lengua de Trapo dentro de la celebración del quince aniversario de LdT, uno de sus títulos más emblemáticos, la novela Sangre a borbotones, firmada por el entonces desconocido autor Rafael Reig, y amparada entre otras cosas por la cualidad de haber sabido ir ganándose un hueco dentro del panorama literario en curso. Conviene decir que estábamos ante una de las mayores, si no mejores, cosechas literarias de los últimos tiempos, por lo que desde el principio Sangre a borbotones estaba llamada a pasar desapercibida. Pero el tiempo, los buenos oficios del escritor y de la obra, y los piropos que algunos de sus colegas le dedicaran por ejemplo en la edición de la Semana Negra de Gijón del año 2002, obraron el milagro. Básicamente la novela es aparentemente sencilla y hasta lineal. En un Madrid irreconocible en el que El Paseo de la Castellana se configura como una de las principales vías de comunicación... marítimas, en un país en el que el Partido Comunista acaba de ganar las elecciones, en definitiva, en un contexto tan inverosímil como irreconocible, el detective Carlos Clot se enfrenta a los que posiblemente habrán de ser los tres casos más importantes de su carrera: la aparente infidelidad de la mujer de un empleado municipal, la huida de la supuesta hija adolescente, y aparentemente drogadicta, de un desesperado padre con pinta de maniquí de tercera generación, y la también desaparición -metanovela pura y dura - de la protagonista de la novela, Sangre a borbotones se titula, de un autor de tercera fila, que en un momento dado decide cobrar vida al margen de su creador. Mezcla de novela negra y de ciencia ficción y con un espectacular arranque de por sí tan disparatado como las 170 páginas siguientes, una cosa es cierta: Aunque en algunos momentos sufra altibajos narrativos y los árboles no dejen ver el bosque, no deja a nadie indiferente.
Por otra parte, pertenezco a una generación, que como Esther Tusquets, tiene o mantiene la celebre costumbre de ceder el asiento en el autobús a los inválidos, ancianos y mujeres embarazadas, que acostumbra a ser puntual en sus citas y acudir a las mismas con el dinero suficiente para que nadie te llame gorrón o te saque los colores, que procura ser discreto ante la presencia de uno de esos maravillosos buffets de barra libre con los que solemos soñar a menudo, que se adapta al calor cuando hace frío, y al frío cuando hace calor, todo sea para no perturbar al resto de los mortales, todo sea por no dar la nota, que se vuelve invisible en una esquina de un café a la espera de que el solicito camarero te vea y te atienda, que se ha sentido engañado, estafado en mas de una ocasión por taxistas, médicos, supuestos amigos, compañeros de trabajo sindicalistas, políticos, y nuevamente taxistas, médicos, amigos….., que aún llegando a perder buena parte de la fe en el ser humano continua confiando en el….. Pero no teman. Todo se pasa. La lectura de Pequeños delitos abominables (Ediciones B) es, a pesar de su autora, de nosotros mismos, reconfortante. Y al cierre del libro, la mala educación y cuantos epítetos sean achacables a mi generación, habrán sido un espejismo. Y al cierre del libro, la mala educación y cuantos epítetos sean achacables a mi generación, habrán sido un espejismo. Cierra el libro una propuesta de decálogo que no tiene desperdicio, que comienza: Capítulo 1.- Dado que amar al prójimo como a ti mismo resulta complicado, bastará que procures llevarte con él lo mejor posible. En fin.

domingo, 2 de enero de 2011

Memorias y novela negra


Es este uno de esos libros inclasificables, una de esas raras piezas biográficas (autobiografías) que se leen despacio, como si el tiempo se hubiera detenido detrás de los barrotes de la cárcel de la isla de Robben donde estuvo encerrado y enterrado Nelson Mandela, uno de los políticos mas carismáticos que aun permanecen vivos. Y decir esto no es baladí, habida cuenta el bajo perfil de los mismos que actualmente estamos soportando. Conversaciones conmigo mismo (Planeta – 2010) es una autobiografía que parece no tener fin, pero tampoco principio. Como la propia vida de quien la firma, del líder Mandela. Pensamientos, reflexiones, diarios, borradores, escritos…. Todos necesitamos un líder en tiempos de incertidumbre política y económica, parece querer decirnos entre bastidores, o entre barrotes, ya que de eso estamos hablando precisamente. De cuanto dejó escrito, dibujado y vivido entre barrotes. Conversaciones conmigo mismo comenzó a escribirlo en la clandestinidad de la cárcel, pero, ¿es que acaso se puede estar encerrado cuando no se quiere estar encerrado?. Es esta pues la historia de toda una vida entregada a una causa, a un pueblo, a una idea, a una nación. Mandela. El último gran hombre del siglo XX.

Una de las imágenes recurrentes de mi infancia, era la de Harpo Marx, el hermano mudo de los hermanos Marx, el más fascinante y seductor de todos ellos, hablando. Si, hablando. Se comunicaba con el arpa, pero no era suficiente, e incluso creo recordar que en una ocasión estuvo a punto de exclamar unas escuetas palabras, por supuesto de amor hacia una dama. Todo se quedo reconvertido en lágrimas y en una maravillosa melodía con las que acostumbraba deleitarnos con el arpa en las películas. Harpo Habla (Seix Barral) es algo más que unas memorias al uso de uno de esos talentos ocultos de Holywood. Por eso, la primera frase de las mismas son premonitorias de lo que nos vamos a encontrar en el libro: “No se si mi vida ha sido un éxito o un fracaso. Pero como no tengo ninguna prisa en convertirme en ninguna de las dos cosas y dejar de ser la otra, y puesto que me tomo simplemente las cosas tal y como vienen, me sobra mucho tiempo para disfrutar de la vida”. Harpo Habla.

Sin duda alguna las memorias que todos estábamos esperando de los Hermanos Marx. Tantas ediciones de la Semana Negra de Gijón, tantas de Getafe Negro, de Barcelona Negro, de Salamanca Negro…. Tantos simposios, certámenes, congresos, cónclaves, mesas redondas, discusiones entre los efluvios de los whiskys…. Y a nadie se le había ocurrido (y cuando digo nadie me refiero a ninguna Editorial) editar una Guía de la novela negra. ¿Era necesaria?, se preguntaran los más puristas del género. Bien. Como lector mas y seguidor de la novela negra desde hace tiempo, puedo afirmar que si. He descubierto con estupor en esta maravillosa guía editada por errata narutae autores desconocidos, detalles que no recordaba de otros, sobre todo de los clásicos americanos, pero por encima de todo, creo que Guía de la novela negra ayudará al neófito a adentrarse en el género, y al profano, cual Woody Allen cualquiera, a poder responder por fin la temida pregunta del final de Manhattan. Sólo nos resta saber quien se esconde tras tan enigmático heterónimo. ¿O acaso saben ustedes quien se esconde tras Héctor Malverde?.

sábado, 6 de marzo de 2010

La guerra de Himmler

Oí hablar por primera vez de este curioso libro, La guerra secreta de Himmler, (Tempos Editorial) del cuestionado autor británico Martin Allen, por boca de un viejo amigo en una Librería de Viejo de mi Vetusta natal. “No se puede entender la Segunda Guerra Mundial sin haberlo leído” me decía.... Y aunque no es del todo exacto, si que es cierto que el astuto Jefe de las SS, mano derecha del Führer y uno de los que más abogaron por encontrar las raíces de la Raza aria, habría de participar, y no precisamente en el final de la contienda, aunque también, en una de las operaciones secretas mas desestabilizadoras y enigmáticas de toda la contienda: las ocultas negociaciones con los aliados para conseguir el final dialogado de la misma. A cambio, ganarse su derecho a quedarse al frente de una Alemania destruida física y moralmente. Uno tiende a pensar que Himmler en realidad nunca creyó en la victoria final, ni aún cuando militarmente las cosas les eran favorables. Es más, que para él, Hitler no era sino un estorbo para la consecución de sus planes. Pero con el tiempo se fue convirtiendo en un títere en manos de los aliados y solo su suicidio parecía el final mas digno a una maquiavélica vida, aunque fuese un final lleno de interrogantes. Con todo, uno tiende a pensar que aún faltan muchos años y muchos documentos por desclasificar para conocer la verdad. Pasión por la II Gran Guerra.

domingo, 31 de enero de 2010

Las historias secretas que Hopper pintó

Un lector, que a su vez tenga como segunda (o primera) afición la pintura, puede llegar a Edward Hopper de muy diversas maneras: a través de las portadas de un libro, de las declaraciones de Román Polansky quien llegó a afirmar que su conocido lienzo “Aves nocturnas” habría podido invertarlo –pintarlo- un cineasta, e incluso a través de esa simpática serie de dibujos que todas las tardes se asoma y nos sonroja en nuestros televisores, Los Simpson, quienes tuvieron la desfachatez y el descaro de reproducir algunas de sus imágenes en algunas de sus capítulos. Lo que no sabíamos (al menos yo lo desconocía) es que también el genial Alfred Hitchcock quedó fascinado por su mundo pictórico, inspirándose en el óleo Casa junto al ferrocarril para su celebre Psicosis, o que John Updike llegó a escribir un poema al quedar literalmente prendado por la tela Habitación de hotel, en donde una mujer joven en ropa interior lee una carta sentada sobre una cama de un hotel, mientras observa como reposan sus maletas. Ahora, Icaria Editorial publica Las historias secretas que Hopper pintó, en donde Erika Bornay traza a partir de sus lienzos aquellas imágenes posibles, reales o imaginarias, pero siempre mostrándonos la cara oculta de una obra de arte que siempre está presente: esperando que alguien la interprete

sábado, 24 de octubre de 2009

La divisa en la torre


Antonio Pereira
La divisa en la torre
Alianza – 2007 – 252 páginas

Un referente del relato breve


Villafranca del Bierzo significa para Antonio Pereira, poeta , autor de relatos y sobretodo “contador de historias”, (fallecido recientemente), algo así como Lisboa para Pessoa, Comala para Rulfo o Celama para su paisano Luís Mateo Díez. Villafranca del Bierzo es ese territorio mágico en el que el genial escritor leonés reúne y da forma a todos sus personajes, todas sus vivencias, todos sus sueños literarios. Dice Antonio Pereira, leonés o berciano, como a él le gusta ser considerado, que “escribir un cuento es tener una buena historia contada con brevedad, intensidad y trascendencia”, algo que le ha convertido en uno de esos referentes literarios de primer orden y en un maestro del relato breve o hiperbreve en una comarca que vio nacer autores como el mencionado Luís Mateo Diez, José María Merino o Juan Pedro Aparicio, escritores que posteriormente cultivarían con mayor o meno éxito dicho género. (Conviene hacer un inciso y recordar que no ha sido nuestro país precisamente cuna de grandes autores de dicha variedad literaria, a diferencia del Cono Sur Americano. Si acaso, y salvando las distancias en cuanto a extensión y contenido, Ignacio Aldecoa, como no). Pero si posiblemente el tener más edad le ha impedido a Antonio Pereira formar parte de dicha generación, acercándole más a esa otra de escritores respetables y respetados (Francisco Ayala, José Luís Sampedro), que ya entrados en edad provecta gozan de las mieles de la critica, ha sido dicha condición unida a su militancia berciana la que le ha hecho ser inductor intelectual del llamado filandón, uno de esos términos con los que hoy en día se refieren al microrrelato. Su último libro publicado, que es la excusa que nos ha traído hasta aquí, La divisa en la torre, está formado por aproximadamente unos sesenta relatos breves, algunos de no más de una página, y se puede decir aún a riesgo de pecar de inexactitud que se tratan de sus cuentos más autobiográficos. En ellos, Antonio Pereira rinde homenaje a sus seres más queridos, poetas muchos de ellos: Gil de Biedma, Carlos Barral, Álvaro Cunqueiro, y su gran amigo Antonio Gamoneda. “Estoy convencido que se hablará mucho del poeta” dice en Los cuadros del psiquiatra, como anticipando todo cuanto le habría de venir al poeta astur-leones, Premio Cervantes 2006. Es probable también que algunos relatos levanten cierto resquemor. Ya veremos. Lo cierto es que en La expectativa se dibujan pinceladas literarias que repasan la historia de la transición, la que fue y la que pudo ser, la que nos contaron nuestros mayores, por supuesto, fabulada por su afilada pluma, mientras que otros cuentos, los mas divertidos, nos recuerdan haciéndole un curioso guiño al destino que las tertulias literarias no son patrimonio de Café alguno, o nos relatan alguno de sus múltiples viajes con motivo de sus innumerables intervenciones literarias.



La divisa en la torre no es una antología de cuentos, pero tampoco es una novela, sino que todos sus relatos forman una unidad continuación de sus Cuentos de la Cabila. Son vivencias del autor narradas de una forma desenfadada, como su encuentro con Basilio Baltasar en La Casona de Verines, o con Don Camilo José Cela en el Parador de su pueblo, contadas, digo, desde el humor y el amor por la buena literatura: la que suele trasmitirse oralmente de padres a hijos al calor de la lumbre. (Así precisamente nacieron los filandones). Podría decirse que a diferencia de Los cuentos de la Cabila en donde el autor se volcaba en la infancia y la adolescencia, ahora el narrador es un hombre hecho y derecho, consciente de su edad y de su legado literario. Por eso La divisa en la torre (el propio titulo resulta enigmático y significativo donde se nos anticipa lo que vamos a leer) supone a su modo su testamento literario. Dice el propio Pereira cuando se refiere al género del cuento, que él no lo elige, que es el relato el que elige el autor. Toda una declaración de intenciones. Es de agradecer esta edición de La divisa en la torre, pero sería bueno para la literatura, que se recuperase y divulgase el resto de su obra. El dulce momento que vive el relato breve hace merecedor a Antonio Pereira de una segunda oportunidad dada la escasa difusión de su obra. Al fin y al cabo como él mismo ha reconocido, aún le queda mucho por contar.

domingo, 22 de marzo de 2009

Reseña Aunque seamos malditas de Eugenia Rico


Eugenia Rico

Suma de Letras, Madrid, 2008. 400 pp. 18 €Luis García Eugenia Rico es un valor seguro. Literario, como no. Y Aunque seamos malditas, su reciente novela, está llamada a conformar ese necesario fondo de armario que todo lector exigente precisa. La historia se desarrolla en un inhóspito territorio irreconocible pero con guiños a la Asturias profunda, la de nuestros ancestros, un mundo en el que el tiempo parece haberse detenido. Mágica donde las haya, nos envuelve desde el comienzo en un halo de misterio, en un triangulo del que parecen no poder salir ni Ainur, ni Selena, las dos protagonistas principales. Dos voces para un mismo personaje. Dos voces que se reencuentran con idéntico estigma pero con un margen de siglos. Una única persona que sufre el mismo desprecio.La historia, que es caprichosa, tiene la virtud de repetirse, y las personas, que somos crueles, de ser la mano ejecutora de dicha virtud. Porque Ainur y Selena son la misma persona pero viviendo la misma tragedia desde sus respectivos orígenes. «Antes preferiría ser la hija del Diablo» dicen Selena y Ainur con cuatro siglos de diferencia. Dos mujeres odiadas y envidiadas por la misma razón. Dos mujeres que son una.La novela esta plagada de referencias y frases que la justifican por si sola. «Cuando se tiene dinero (dice Ainur) el dinero es como un colchón de plumas. No cambia la realidad, la acolcha». (Pag. 36). Y es que el dinero «no puede borrar los recuerdos». Unos recuerdos que la arrastran desde su Barcelona adoptiva, el acoso laboral y sexual, los repetidos insultos (bruja, bruja….) hasta su Asturias natal, esa aldea mágica en la que nació y creció y fue perseguida Selena, su doble, su abuela, ella misma.El paralelismo entre Selena y Ainur no acaba aquí. En los aquelarres, la víctima era extendida desnuda sobre el ara de piedra para satisfacción de los sacerdotes, y desnuda, era poseída y torturada cruelmente. Ainur, por su parte, es acusada de haber propiciado una orgia en su oficina y de haber satisfecho los mas bajos instintos de sus compañeros, después (o antes, que mas da) de haber sufrido un intento de violación por parte de su jefe. Y digo que da igual, después o antes, porque Ainur, como Selena ya era una violada y ultrajada en vida, ya era una bruja. Ambas estaban malditas, y lo sabían.Uno de los personajes más enigmáticos de la novela, pero a la vez más entrañables, es el farero, que intenta con su luz alumbrar el camino a ambas, que a su vez también se ha visto injustamente condenado por una sociedad cruel. El farero resulta imprescindible porque como ellas, también fue quemado en la hoguera. Por eso se entienden tan bien, por eso Ainur se oculta en su regazo. Por eso.La novela avanza fragmentariamente, algo que no debe extrañar a los lectores de Eugenia Rico (resulta interesante que la propia autora se convierta en personaje colateral del libro) y lo mas importante, la historia nos envuelve como lo hicieron en su momento las novelas de las hermanas Brontë, las mágicas historias de aquellos que supieron darle cuerpo de verosimilitud y realidad a territorios mágicos como Rulfo, Faulkner o Luis Mateo Díez, y nos recuerda a poco que nos fijemos que por encima de la denuncia social imperante, por encima de aquellas falsas acusaciones que todos podemos sufrir en algún momento de nuestras vidas, se encuentra la verdad, y como no, una escritora valiente, de raza, capaz de entender la literatura como pocos autores en este país.No estoy de acuerdo con quien dice que Aunque seamos malditas es una novela oscura. Todo lo contrario. Creo que es una obra en la que impera la luz, una luz mágica que alumbra a Selena, a Ainur, al farero, a Casilda, a Consuelo, a Eugenia... Una gran novela para unos tiempos de crisis e indecisión.

martes, 4 de noviembre de 2008

Un asesinato piadoso


Un asesinato piadoso
Autor.- J. M Guelbenzu
Edita.- Alfaguara - 2008

“Quien una vez abre los ojos,
nunca vuelve a dormir tranquilo”

© Luis García


Dos vertientes narrativas viene trabajando José María Guelbenzu con cierta asiduidad: De un lado, novelas como Un peso en el mundo, un auténtico tratado literario por cuanto significó en su carrera un punto de inflexión en una manera de ver y entender la literatura. De otro, obras aparentemente menores pero de igual densidad sicológica que la anterior como No acosen al asesino, La muerte viene de lejos, El cadáver arrepentido o la reciente Un asesinato piadoso, que encuadradas erróneamente en el genero negro vienen a demostrar la ineficacia de los mismos a la hora de enjuiciar una novela. Y digo que están encuadradas erróneamente en el género negro ya que creo llegado el momento de diferenciar novelas clásicas del mismo (Hammett, Chandler, etc) con estas otras más cercanas a la literatura de suspense o policiaca como el propio autor reconoce. Y es que no por tener un muerto, un investigador y un asesino, debemos hablar de novela negra. Centrándonos en la obra, ya tenemos de nuevo a la Juez Mariana De Marco, la protagonista de las novelas anteriormente citadas, destinada en esta ocasión en una reconocible ciudad del Norte de España, G..., y de nuevo nos vamos a encontrar con su intuición e ímpetu observador a la hora de investigar un asesinato aparentemente “domestico”. Creo necesario hacer una observación antes de nada. Aunque Un asesinato piadoso pueda leerse de una forma independiente, pierde fuerza su interpretación si no se han leído las obras anteriores (de hecho los guiños a éstas son constantes), ya que la trasformación sufrida por su protagonista, su ambición profesional y su madurez, no sería entendible de otra forma. La trama de Un asesinato piadoso es sencilla: un hombre aparece degollado en una endogámica ciudad del norte de España y el crimen parece cometido por su suegro en un malentendido intento por hacer justicia ante los supuestos malos tratos del fallecido con su esposa. Un asesinato piadoso, sin duda: venganza o justicia. Pero estamos en la ciudad de Gijón, por mucho que el autor pretenda disimularlo, una ciudad costera en la que todos se conocen y ningún crimen pude pasar desapercibido, mucho menos el de el miembro de una destacada familia local, y fiel reflejo de esa España profunda que no tiene por qué ubicarse necesariamente en el interior. La novela avanza y se enreda como un rompecabezas, como uno de esos acertijos de nuestra infancia en los que nada parece lo que es, y en donde todos, abuelos, viuda, suegra, parecen tener un motivo para romper la relación de Cristóbal, el asesinado, con su esposa, la desconsolada viuda que “decide suicidarse” en un momento dado para aliviar la carga de su padre y asesino. Y todo salpicado con muestras de afecto de la propia juez hacia la niña huérfana, la hija de Covadonga, con su devenir constante por una ciudad desconocida, y por los devaneos amorosos que mantiene con un ignoto personaje totalmente secundario en la novela. Incluso el propio Guelbenzu se permite el irónico desliz de auto-homenajearse por boca de la protagonista Mariana De Marco cuando ésta compra un ejemplar de Cuento de Viejas, de Arnold Bennett, (pag. 218) siguiendo los consejos literarios de un “autor contemporáneo” tan recalcitrante lector de la novela del siglo XIX como ella. Pero el terrible descubrimiento de la verdad llevará a la Juez Mariana De Marco al convencimiento de que la Justicia también oculta entre sus fauces una siniestra cara, y la hará dudar incluso de la eficacia de la misma a la hora de impartirla, porque “el hecho monstruoso es que de hacerlo con ecuanimidad estaría contribuyendo a condenar a una inocente”. Una ocasión más para ver crecer “narrativamente” a la protagonista en esta cuarta entrega de la saga, que es tanto como ver crecer a su autor. ¿Irá la vencida a la quinta entrega y otorgará a la Juez Mariana De Marco el poder que sin duda busca, quizás en la Audiencia Nacional?. ¿O volverá Guelbenzu por los fueros de Un peso en el mundo con esa novela de amor con la que lleva atascado varios años?. Estaremos atentos.

Wicked



Gregory Maguirre
Wicked
Planeta – 2007

Aventuras y desventuras
de una bruja mala



Frex y Melena, van a tener una hija. Hasta aquí, todo normal. La anormalidad, la rareza (y quedémonos con el concepto de que raro es lo que es diferente), estriba en que esa niña no será como las demás nacidas en Munchkinland, que es donde se desarrolla en un principio Wicked, esta primera novela del autor norteamericano Gregory Maguirre. Cuando la comitiva de unos titiriteros comandados por El Reloj del Dragón del Tiempo se acercan a la ciudad, sus habitantes en un ataque de furia se vuelven como locos contra su Pastor unionista, Frex, quien había sido advertido de las nada pacificas intenciones de quien los dirigía, y desobedeciendo sus palabras se disponen a ser inconscientes actores de una obra de teatro no escrita para hacer realidad una vieja leyenda: es el día señalado. Mientras tanto, Melena, custodiada por una vieja, una pescadora y una doncella dará a luz a su hija en el bosque. Una “hermosa” niña de nombre Elphaba, de color verde y dientes de tiburón. Este es el escenario de la novela, también subtitulada Memorias de una bruja mala. Este es el punto de partida de una obra que en los Estados Unidos causa furor desde su primera publicación en 1995 hasta el punto que ya existe su versión musical y ésta es pues la exposición de los hechos, tal y como se nos presentan. Faltaría ahora un análisis de esa otra imagen que a la manera platónica es fácil reconocer al otro lado del espejo a poco que se tenga la mente abierta y dispuesta a reconducir toda la información. Porque ¿qué hay mas allá de los limites de Gillikin, Muchking, Wend Hardings y Quadings, los cuatro condados en los que esta dividido el país de Oz?. (Ya lo han descubierto, estamos situados en el mismo Oz del cuento original de L.F. Baum, mucho antes de la llegada de Dorotea, de Víctor Fleming e incluso del propio Mago). ¿Qué hay mas allá, repito, de dichas fronteras?. La nada, lo mismo que nosotros fuera de nuestra región, ciudad, o barriada. A su manera Oz es una recreación virtual con un sistema económico, político, jurídico y religioso independiente. Y en ese contexto, la llegada de “alguien” diferente como Elphaba, o posteriormente su hermana, Nessarose, también demonizada por su extraña invalidez que no voy a desvelar, causa un profundo trastorno a todos sus habitantes. Un trastorno perverso sólo entendible desde el paralelismo que podemos (y debemos) hacer con nuestra propia realidad, ya que Elphaba de alguna forma será la encargada de dinamizar y dinamitar todo un sistema social en el que tan sólo sobreviven los fuertes. (¿Cuándo una bruja se convierte en mala salvo que lo sea por definición?). Desde ese punto de vista Wicked es una acida crítica a los regimenes fascistas y al capitalismo mas ortodoxo, aquel que no admite entre los suyos a los raros (raro es diferente, acuérdense) y los excluye sin piedad. Porque raros son los Elphabas de turno, pero también los nacidos en las tierras de los Quadings, por ejemplo, rechazados y humillados a partes iguales. Hay un momento en la lectura de la novela en que la repulsión inicial que se le tiene a Elphaba se convierte lentamente en una mezcla de compasión y cariño. Eso nos llevaría a pensar que el autor, Gregory Maguirre, consigue otro de los objetivos de la novela: la critica a los prejuicios de una sociedad hipócrita y desordenada, que cree ver y admitir la maldad en estado puro donde no se encuentra. Y si algo hay que decir en contra de la novela, aparte del maniqueísmo que hace que la comparemos por ejemplo con sus primos lejanas, El señor de los anillos y Harry Potter. es que a menudo la información que se nos facilita, resulta un tanto.... atropellada y pueril. Pero es en definitiva, una interesante novela que admitiría y necesitaría varias lecturas.

Nocilla Experience


Nocilla Experience
Autor.- Agustín Fernández Mallo
Edita.- Alfaguara – Madrid – 2008


“Un cocinero proyecta
cocinar el horizonte”


Penúltimo experimento narrativo de este joven autor, punta de lanza de una nueva generación de novelistas entre los que se encuentran el asturiano Ricardo Menéndez Salmón o Eloy Fernández Porta, y obra que incide en su mezcla de géneros dentro de la conocida como literatura fragmentaria. Narración y poesía se funden con una visión estética y un concepto de la cultura en el que confluyen Internet, los blogs, las perfomances, la poesía postpoética, los graffitis, el comic y como no, a veces, destellazos de la novela mas decimonónica. Porque Nocilla Experience lo forman comentarios de libros o películas, necrológicas, entrevistas de escritores o músicos pop, recetas de cocina, flashback quánticos sobre el origen de las especies, de Al Qaeda, de la coca cola, de la Teoría Especial de la Relatividad, de la vespa 75 cc....Pero volvamos al principio.
Nocilla Experience es uno de esos libros inclasificables para los lectores que tanto gustan a los críticos por ser absolutamente rompedores con lo publicado hasta la fecha. Compuesto por 112 pequeños textos que pueden ser leídos de una forma independiente, mas un epílogo de varias páginas en el que sobresale el afilado comentario de un escritor amigo del autor que no voy a desvelar, todo junto conforma una original obra que a buen seguro nunca será un best seller (o si), pero de la que se intuye que estamos ante un “cocinero empeñado en cocinar el horizonte”, en “ver que hay después de la línea del horizonte”, en demostrar que Kurt es alguien mas que un personaje de Joseph Conrad o Menéndez Salmón. Dicho esto, se entiende tras su preliminar lectura que Nocilla Experience se haya escrito antes, o a la par, que Nocilla Dream, la novela que le lanzó al estrellato. Ambas beben de idénticas fuentes y ambas fueron creadas en igualdad de condiciones. Coincido con Fernández Mallo en que “el mundo se rige por el azar de un parchís, no por las mecánicas leyes del ajedrez”, y soy de la opinión que la literatura necesitaba de un experimento como el que nos ocupa, pero tengo mis dudas de que necesite de dos. Me explico. Leer Nocilla Experience, si no se conoce a su autor y el contexto en que nace, induce a pensar que estamos ante un loco de la literatura, o un guasón. O ambas cosas. Leerlo si se conoce, puede llevarnos a la reflexión que con uno era bastante. ¿Para que dos Nocillas...?. Agustín Fernández Mallo pretende ser original, y lo consigue. Pero cuando esa originalidad se convierte en un fin en si mismo, corre el riesgo de que nosotros, los lectores, abandonemos el libro en el capitulo 17. Pero no lo hacemos, porque tenemos


curiosidad por saber a que puerto nos llevará, y más aún, por descubrir a ese Josecho, presunto trasunto suyo, o a ese Harold que nos dice la contraportada “acabada su última caja de cereales, deja conectada su primitiva videoconsola y se lanza a recorrer América durante un lustro”. Cual Forres Gump cualquiera. (Otra advertencia, nunca, repito, nunca se fíen de las contraportadas). Y seguimos leyendo. Las peripecias de los habitantes de Irak, de Basora, de esa mujer, Sandra, empeñada en descubrir el misterio de la Torre Windsor, de ese cocinero que quiere “cocinar el horizonte”.... Nocilla Experience es un calidoscopio de imágenes y sensaciones, pero también de vivencias, relleno de protagonistas que nunca sospecharon ni por asomo que podrían serlo de un libro. No son pequeños textos como decía al principio, son paratextos, concepto que nos dice que no son ni textos ni hipertextos. El paratexto es al texto, lo que lo paranormal a lo normal. Y desde esa experimentación literaria cercana a las vanguardias, Agustín Fernández Mallo ha entregado a la imprenta un gigantesco paratexto conformado por infinidad de pequeños paratextos. “El mundo es fragmentario”, dice el autor. Su novela también. Porque para leer Nocilla Experience hay que hacerlo con la vista, pero también con el oído, el olfato, el gusto.... y como no, el tacto, y algún que otro sentido que no recuerdo. Léanla, disfrútenla, saboréenla, y después, saquen sus propias conclusiones mientras esperamos su Nocilla Lab con la que cierra la trilogía, que según el propio autor reconoce, “no tendrá nada que ver con las otras dos obras ni en contenidos ni en su forma”. Lo que a buen seguro no podrá evitar Agustín Fernández Mallo, será que algún día se vendan chapas o pins con su imagen. Al tiempo.


jueves, 23 de octubre de 2008

El juego del diabolo


El juego del diábolo
Autor.- Juan Pedro Aparicio
Edita.- Paginas de Espuma – 2008

Por Luis García


Frescura literaria



Juan Pedro Aparicio, quien ya firmara en esta misma Editorial y colección La mitad del diablo, regresa a la minificción (aunque regresar es una expresión si me lo permiten inadecuada, por cuanto nunca llegó a abandonar dicho genero), a lo hiperbreve, microrrelato o como el propio autor lo definió entonces, “relatos cuánticos, en los que cobra mas dimensión lo que no está que lo que está, aunque todo esté”. Aquellos que tuvimos la fortuna de leer La mitad del diablo, sabíamos que era un libro incompleto, que ésta nueva entrega era obligada, y que sólo el tiempo en su más completa dimensión lo demoraba. El juego del diábolo es a La mitad del diablo como el yang al ying, como lo blanco a lo negro, como el perro al lobo. Y juntos forman con maravillosa ilustración de Miguel Ángel Martín, un diábolo perfecto, hueco y simétrico. Muchas son las claves externas que hay que tener en cuenta a la hora de leer este libro, pero insisto que no se entendería sin su hermano gemelo. El juego del diábolo comienza de lo diminuto a lo extenso, del relato Desayuno de seis palabras, a La obra maestra de cincuenta líneas. Justo a la inversa que La mitad del diablo que iba del cuento mas largo al más corto. Una simbiosis perfecta para una manera de entender la literatura. Y entremedias, en tanto rompecabezas metafísico, destellos de la mejor narrativa de los últimos años: Felicidad conyugal, La sombra de la dicha, Rivalidad, un relato sólo entendible por aquellos que en él sean capaces o tengan el valor de reconocerse... En definitiva, un juego, o dos, necesarios por su frescura en tanta aridez literaria.

Los amantes de silicona


Los amantes de silicona
Autor.- Javier Tomeo
Edita.- Anagrama – Barcelona - 2008

Por Luis García

Pornografía telúrica



Pocas veces en literatura (al menos si tomamos como referencia los últimos años), nos vamos a encontrar con una novela tan hilarante y surrealista como la última de Javier Tomeo, en la que el terreno de juego de la misma viene dado desde las primeras páginas de una forma tan clarividente y a la par, seguro que algunos lo matizarán, tan poco atractiva. Tan sosa, que diría mi abuela. Pocas veces por otra parte, nos vamos a encontrar con una novela como Los amantes de silicona, tan original e ingenua, de esas que se atreven a desnudarnos (seguro que muchos lectores se sentirán identificados con Basilio y Lupercia, a la par personajes de la misma) y por qué no, a mostrar nuestras más íntimas miserias. Las que solemos guardar para la alcoba, para la intimidad o dentro del armario. Y es que para sobrellevar nuestras soledades podemos ver la tele, ir al cine, acudir a algún que otro espectáculo de boys en el que se nos muestre “cuarto y mitad” o comprarnos una muñeca (o muñeco) hinchable que ayude a combatir nuestras necesidades más íntimas. Pero Marilyn, perteneciente a la tercera generación de Muñecas Consoladoras Minerva HP-457, y Big John, que así se llama el semental de silicona de Lupercia, cometerán en un momento dado la osadía de ser infieles a sus respectivos dueños, enrollándose entre ellos y dándole así una nueva y desconocida dimensión al concepto adulterio. Todo un desafío para las mentalidades quienes los habían comprado y dado vida, para las nuestras propias y para la del supuestamente escritor de Los amantes de silicona, un alter ego de quien firma la novelle. ¿Dónde esta el corazón de los muñecos? Se pregunta Lupercia en la pagina 57. ¿Donde lo esconden?. Tomeo ha escrito el propio, sin pretenderlo me figuro, su obra más inverosímil, si nos atenemos a las estrictas leyes de le verosimilitud aristotélicas. Ha escrito su novela mas divertida, y decir esto de Tomeo es decir mucho, y a la par, ha escrito una obra tremendamente descorazonadora por cuanto anticipa (ya lo había hecho hace años Isaac Asimov en El hombre del bicentenario) la dificultad que tenemos para relacionarnos los humanos, para establecer complicidades, para amarnos en definitiva. La soledad es algo más que un término evasivo y angustioso. Es lo que tenemos a la vuelta de la esquina en una sociedad en la que prima el éxito profesional sobre el personal. El resto no lo vamos a contar, que Tomeo se merece ser leído y por tanto, que no se desvelen sus “interioridades literarias”.

lunes, 20 de octubre de 2008

Doce anillos de Yuri Andrujovich: Mestizaje ucraniano


Pues ya tenemos en España la traducción, esperada por muchos, de las dos últimas novelas del escritor de origen ucraniano Yuri Andrujovich: Recreaciones, y Doce anillos, publicadas ambas en la Editorial Acantilado, y en el caso de la segunda, obra que recibiera en el año 2006 el “Premio al Acercamiento Europeo”. Y tenemos que decir en un primer momento, que leer a Andrujovich es acercarse colateralmente a la literatura de la Europa Central del siglo XX. Esto es, rememorar a Kafka, Joseph Roth y Robert Musil entre otros. Pero sin dejar dicha tendencia literaria, también es recordar la escuela rusa del siglo XIX, Antón Chejov, Gogol, Bulgarov.... Kart-Josef Zumbrunnen, fotógrafo austriaco de raíces soviéticas y uno de los principales personajes de la novela (Yuri Andrujovich alude a sus raíces ucranianas, aunque hay que tener en cuenta que Doce anillos comienza y se desarrolla en los años noventa, justo después del desmembramiento de la Unión Soviética) incide una y otra vez en sus viajes a Ucrania en la búsqueda de su identidad perdida, reflejando en sus fotografías y a través de la omnisciente voz del narrador, los pesares de una población empobrecida en exceso, carente de las mas mínimas necesidades básicas, pero ansiosa por descubrir la manida libertad de occidente. (Es significativa en este sentido la metáfora de la pagina 26, cuando se ve a si mismo cruzando un tren desde Frankivsk hasta Kiev y pasando desde el vagón diecinueve al nueve, es decir, desde la opulencia de la Europa Comunitaria, aunque no la mencione, hasta la miseria de la Ucrania post-soviética, post-comunista, post-Chernobil.... Deterioro que no afecta sólo a los edificios y a las instituciones, también a las personas físicas, que se respira y se masca con la insistencia londinense de un smog). La autodestrucción esta servida. Por eso Kart-Josef Zumbrunnen deja escrito en un momento dado: “El camino de un extranjero esta lleno de peligros y pruebas, pero no hay nada más dulce que la sensación de integrarse al Otro”. Pero Kart-Josef Zumbrunnen no es el único protagonista de la Doce anillos. Le habrán de acompañar en su particular descenso a los infiernos un peculiar grupo de personajes del que sobresale con fuerza el Doctor, experto en la poesía de Bogdan-Igor Antonich, poeta ucraniano de los años treinta, junto a Artur Pepa, literato de Aviv, su mujer Roma Vorónyck, su hijastra Kolia, dos muchachas casi idénticas, dos bailarinas, y un autor de videoclips y realizador de televisión. Ocho personas para un mismo viaje, para una estancia en un balneario de la alta montaña de los Carpatos. Estamos pues ante una recreación, ante una imagen a la manera platónica del realismo mágico del cono sur americano, en el que pasado, presente y futuro se conjuran con el espíritu de Bogdan-Igor Antónich de fondo. Cuando se dice que por fin se edita en España la obra del polémico Yuri Andrujovich, uno no sabe muy bien a que atenerse. ¿Polémico por lo que nos narra, por mostrarnos las consecuencias de la acelerada descomposición de un Imperio?. ¿O por caricaturizar a un petulario escritor ucraniano?. Dice Yuri Andrujovich en el apéndice de Doce anillos, Orfeo crónico (Intento de autocomentario) que nunca ha conocido una escritura tan difícil como la de Doce anillos. Le creo, porque yo hacia tiempo que no me encontraba con una lectura tan árida y compleja, tan poética y brutal, tan wagneriana, mestiza y autodestructiva. Pero hacia tiempo que no se presentaba un escritor tan centroeuropeo, vivo, con todas las connotaciones que este adjetivo tiene.

Esta noche moriré, una acertada reedicción




Estamos ante una reedición de lujo. Estamos ante la que considero una de las mejores novelas de su autor, Fernando Marías, lo que es decir mucho de un escritor con su bagaje literario. Una novela que como las grandes obras comienza con una frase lapidaria: Me suicide hace dieciséis años. Fernando Marías construye en Esta noche moriré una diabólica novela negra que mezcla por igual el género epistolar con el terror psicológico. Una obra que trata de la existencia de un complot tan bien urdido como desarrollado, en el que la inicial victima pasa a convertirse en verdugo tras sufrir diversos estados de ansiedad. Irrelevante es la existencia de la Sociedad conocida como La Corporación, destinada a manipular y dirigir los destinos y la suerte de las personas, como el hecho de que uno de los protagonistas de Esta noche moriré pertenezca a dicha organización clandestina. Lo que al lector le interesa saber, es que tras la detención de uno de sus miembros por el Comisario Delmar, el otro protagonista de la novela, éste firmará inconscientemente su sentencia de muerte, que se cumplirá exactamente dieciséis años después, cuando ya el infierno en el que se ha convertido su existencia se le ha hecho poco menos que insoportable. La novela la constituye la larga carta de confesión de uno de los miembros de La Corporación, en la que leída por dicho Comisario le relata la maleabilidad de su vida. Decía al principio que como las grandes novelas, Esta noche moriré comienza con una frase lapidaria: Me suicide hace dieciséis años. Porque de eso trata. De la confesión de un suicidio y de la puesta en marcha de un maquiavélico plan para arruinar la vida del Comisario Delmar, aquel que le llevó a semejante estado para obligarle a su vez a que también se suicide. Y la obra, la carta, mantiene el ritmo a lo largo de las 142 páginas, aunque es de justicia reconocer en ella silencios que invitan al desasosiego. Porque aun mostrándosenos ante nuestros ojos de una forma previsible, tiene momentos de autentica dureza para nada gratuita, La violación de la hija del comisario Delmar ante sus ojos constituye una escena digna para recordar por el dramatismo que trasmite. Hay que suponer que el autor pretende precisamente que el lector, ante la duda de con quien identificarse, decida ayudarle a tomar partido por una de las víctimas. Y esta no es ni el Comisario Delmar ni quien se suicidara por su culpa dieciséis años atrás. La verdadera víctima es la familia del comisario, su hija, su mujer, que son quienes habrán de pagar la falta de voluntad de su progenitor y marido. El final de la novela resulta predecible, aunque el lector, encaminado hacia el mismo de igual manera que sus protagonistas, espera otro resultado quizás por compasión, quizás porque es difícil imaginar tanto odio. Pero no hay lugar para la esperanza, y la venganza se cumple con toda su crueldad. Esta noche moriré, novela epistolar, prueba que la tragedia de unos seres abandonados a su suerte nos es mas cercana de lo que parece. Finalmente, hay que felicitar a la Editorial 451 la valentía por reeditar una obra que en su momento pasara injustamente desapercibida.